Route du Rhum: Fabrice Amedeo vuelve a hacerse a la mar, con el océano como misión
Desde Saint-Malo, Fabrice Amedeo zarpó el domingo 1 de noviembre para participar en la 13.ª edición de la Route du Rhum – Destination Guadeloupe. A bordo de su IMOCA, el navegante persigue un doble objetivo: afrontar el reto deportivo de esta travesía en solitario y contribuir al avance de los conocimientos científicos sobre los océanos.
- - Onet
Cuatro años después de una edición de 2022 interrumpida bruscamente por un incendio a bordo de su barco, Fabrice Amedeo vuelve a la Route du Rhum con ganas de completar esta mítica regata transatlántica. En su quinta participación, pone rumbo a Pointe-à-Pitre, con más de 3.500 millas náuticas por recorrer en solitario.
Pero esta nueva travesía no se limita a la competición.
Fiel a su compromiso con la conservación de los océanos, el velero cuenta a bordo con un equipo científico destinado a continuar con las observaciones sobre la contaminación marina y la biodiversidad.
La regata oceánica al servicio de la ciencia
A bordo de su IMOCA, Fabrice Amedeo cuenta, entre otros, con varios instrumentos de medición, entre los que se incluyen un sensor de ADN ambiental de segunda generación y siete boyas a la deriva desarrolladas en Brest.
El objetivo de estos equipos es recopilar datos sobre la biodiversidad marina, las corrientes y las olas, pero también comprender mejor el desplazamiento y la concentración de los residuos flotantes en los océanos.
El sensor de ADN ambiental permitirá, entre otras cosas, detectar la presencia de organismos marinos a partir de los rastros genéticos que dejan en el agua. Ya se había probado una primera versión durante la última edición de la Vendée Globe. Esta nueva generación se pondrá a prueba en condiciones de regata en la Route du Rhum.
Estas observaciones se inscriben en la continuidad de los trabajos científicos ya realizados. Entre la Vendée Globe y la Transat Café L’Or 2025, se han analizado 18 trayectorias de boyas, que suman un total de 63 558 kilómetros. Estos datos han permitido, entre otras cosas, explorar la hipótesis de una posible zona de convergencia de residuos flotantes a la entrada del océano Índico austral, una pista científica que aún debe investigarse más a fondo.
Una colaboración que continúa
Desde 2019, Onet acompaña a Fabrice Amedeo en esta aventura deportiva y medioambiental. A través del proyecto Ocean Calling, esta colaboración contribuye a convertir las regatas oceánicas en un auténtico campo de observación científica, al servicio de un mejor conocimiento de los océanos.
Una iniciativa que se prolonga mucho más allá de la línea de meta: las boyas seguirán transmitiendo sus datos tras la travesía, mientras que las investigaciones continuarán, como mínimo, hasta la próxima Vendée Globe en 2028.
¡Sigue a Fabrice Amedeo durante la Route du Rhum!
Sigue su avance y su recorrido en tiempo real gracias al mapa oficial de la carrera:





